SYNERGIA
Aprendí a navegar en una escuela llamada Cedena Puerto Williams, un lugar bello. Un lugar donde el trabajo en equipo no es solo un concepto en boga, en donde la grandeza, de adultos y niños, no se mide en las evidentes habilidades motrices y náuticas, sino más bien, en el tamaño de los corazones.
"El trabajo unido de dos grandes corazones puede hacer frente a cualquier temporal”.
Puedo entender mejor la magnitud de esta frase llevando este concepto a un velero, donde los estrechos mamparos y espacios reducidos, cansancios y fatigas, podrían dar de baja a cualquier equipo. Es indiscutible que las inclemencias de los vientos y mares te exigen unión. Está es la gran prueba y es cuando la mar mide corazones y no habilidades.
La unión hace la fuerza, y la fuerza de un buen equipo puede ser abrumadora, exponencial a veces, como un polipasto; un grupo de poleas trabajando al unísono logra una fuerza heraclea.
Mi padre lo llamaba Sinergia, que proviene del griego Synergia, es decir, ”trabajar juntos”. Cuando un equipo trabaja unido logra un resultado extraordinario, donde la unión de estas personas potencian los talentos individuales y produce resultados excepcionales, mucho mejores que los esperados, dando 1 + 1 = 3.
Ahora ¿Cómo logras este resultado? ¿Cómo consigues tal unión en un equipo?
Son los corazones una gran clave… Cuando dos personas de gran corazón trabajan juntas, son atraídas por naturaleza y difícilmente separadas, donde sus amabilidades y condescendencias de cada día son la llave para una conexión profunda y da de alguna manera un espacio a la sinergia.
En Puerto Williams, en nuestra escuela, los vientos son intensos e impredecibles, el frío muchas veces es una carga tanto física como mental. La unión en estos ambientes, son la que debemos buscar: dejar que la mar nos entrene como equipo y que el gélido viento nos temple. Y que un día, quién sabe, nos toque formar un equipo, uno excepcional, uno de grandes corazones.
-Ignacio Venegas Ceballos